¿Qué es una dirección IP?
Todo dispositivo que habla en una red tiene una dirección IP: un número que indica adónde hay que entregar los paquetes. Esta guía explica qué significa ese número, quién lo reparte, por qué hay dos tipos y qué revela el tuyo sobre ti.
En esta guía
Una dirección IP es una etiqueta numérica que identifica a un dispositivo en una red para que los datos puedan llegar hasta él, igual que una dirección postal identifica un edificio. Las direcciones IPv4 tienen la forma 203.0.113.42 (cuatro números de 0 a 255); las IPv6, la forma 2001:db8::1 (grupos hexadecimales). Tu proveedor de internet te asigna la dirección pública, la que ven las webs; tu router asigna direcciones privadas, como 192.168.1.20, a los dispositivos de tu casa. Una dirección revela tu proveedor y tu zona aproximada, nunca tu nombre ni tu calle.
Cómo funcionan las direcciones IP
El Protocolo de Internet (IP) es el conjunto de reglas que mueve los datos entre redes. Trocea todo lo que envías en paquetes, y cada paquete lleva dos direcciones en su cabecera: la dirección de la que salió y la dirección a la que va (RFC 791). Los routers del camino solo leen el destino y reenvían el paquete un salto más cerca; la respuesta vuelve por el mismo procedimiento a la dirección de origen. Ese es todo el trabajo de una dirección IP: ser el adónde de «envía esto adónde».
De ese trabajo se derivan dos propiedades. Primera, una dirección debe ser única en la red donde se usa; dos dispositivos con la misma dirección en la misma red no pueden recibir ambos sus paquetes. Segunda, las direcciones se reparten en bloques que siguen la forma de la red, para que los routers puedan mantener tablas cortas: un router de Fráncfort no guarda una ruta a cada dispositivo de Tokio, guarda una sola ruta al bloque que los contiene.
Las direcciones no son propiedad permanente de un dispositivo. La mayoría las presta durante un tiempo un servidor DHCP (en casa, tu router; para el propio router, tu proveedor) y pueden cambiar; un portátil recibe una dirección en el Wi-Fi de casa y otra distinta en una cafetería. La dirección identifica un punto de conexión, no el hardware en sí.
Ejemplos de direcciones IP
Una dirección IPv4 se escribe como cuatro números decimales separados por puntos, cada uno de 0 a 255, porque la dirección tiene 32 bits repartidos en cuatro grupos de 8: 203.0.113.42, 192.168.1.20, 8.8.8.8. Una dirección IPv6 tiene 128 bits escritos como ocho grupos de cuatro dígitos hexadecimales separados por dos puntos; los ceros iniciales se omiten y una sola secuencia de grupos a cero se abrevia como ::: 2001:db8:85a3::8a2e:370:7334, o simplemente 2001:db8::1. Los ejemplos de esta guía usan los rangos reservados para documentación (203.0.113.0/24, 2001:db8::/32), que nunca aparecen en el internet real.
Quién asigna las direcciones IP
En lo más alto está la IANA (Internet Assigned Numbers Authority), que entrega bloques grandes a cinco registros regionales de internet: ARIN para Norteamérica, RIPE NCC para Europa y Oriente Medio, APNIC para Asia-Pacífico, LACNIC para Latinoamérica y AFRINIC para África. Los registros asignan bloques más pequeños a proveedores de internet, empresas de hosting y grandes organizaciones; por eso una consulta de cualquier dirección puede nombrar la red a la que pertenece. Tu proveedor asigna a tu conexión una dirección de su bloque; después, tu router inventa direcciones privadas para los dispositivos que tiene detrás. Nadie «posee» una dirección pública sin más: está registrada a nombre de una red, y ese registro es información pública.
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Ver detallesIPv4 e IPv6
IPv4, definido en 1981, tiene direcciones de 32 bits: 232, unos 4300 millones de valores posibles. Parecía una cifra enorme para una red de investigación y resultó ser demasiado pequeña para un planeta de teléfonos, portátiles, coches y bombillas. El fondo central de bloques IPv4 sin asignar se agotó en febrero de 2011, y los registros regionales fueron detrás durante la década siguiente. Las direcciones no dejaron de funcionar: se volvieron escasas, se revenden de segunda mano y se comparten mediante NAT (más abajo).
IPv6 (RFC 8200) se diseñó como la solución a largo plazo: direcciones de 128 bits, unas 3,4 × 1038, suficientes para que cada dispositivo tenga una dirección pública propia y cada red doméstica reciba un bloque de 264 direcciones o más. Los dos protocolos no se hablan directamente, así que internet funciona con ambos en paralelo («doble pila»); tu navegador elige IPv6 cuando la web lo ofrece. En marzo de 2026, la propia medición de Google de los visitantes que llegan por IPv6 superó el 50 % por primera vez. Puede que tu conexión ya use los dos: el test de IPv6 muestra cuáles, y IPv4 frente a IPv6 entra en las diferencias.
Clases de direcciones IP
El IPv4 de los primeros tiempos se dividía en clases según los primeros bits de la dirección: las redes de clase A (primer número 0–127) tenían 16 millones de direcciones cada una, las de clase B (128–191) 65 536 y las de clase C (192–223) 256, con la D para multidifusión y la E reservada. El esquema desperdiciaba muchísimo espacio de direcciones, así que en 1993 lo sustituyó el encaminamiento entre dominios sin clases (CIDR), en el que una red puede tener cualquier tamaño que sea potencia de dos y se escribe con una longitud de prefijo como /24. Las clases sobreviven solo como vocabulario: la gente sigue diciendo «una clase C» para referirse a una /24. La calculadora de subredes muestra la clase, el prefijo y el rango utilizable de cualquier dirección; clases de direcciones IP cuenta la historia completa.
Direcciones IP públicas frente a privadas
Una dirección pública es única en todo internet y alcanzable desde cualquier parte; es la que esta página muestra arriba y la que ve cada web que visitas. Una dirección privada solo tiene sentido dentro de una red local. RFC 1918 reserva tres rangos IPv4 para uso privado: 10.0.0.0–10.255.255.255, 172.16.0.0–172.31.255.255 y 192.168.0.0–192.168.255.255. Todos los routers domésticos usan uno de ellos; por eso tu portátil puede ser 192.168.1.20 en millones de casas a la vez sin conflicto: esas direcciones nunca salen de casa.
El dispositivo que une los dos mundos es el router, mediante la traducción de direcciones de red (NAT). Cuando tu portátil, en 192.168.1.20, abre una web, el router reescribe el paquete para que parezca venir de la única dirección pública de la casa y de un número de puerto que él elige, recuerda la correspondencia y reescribe la respuesta a la vuelta. Desde fuera, un hogar con treinta dispositivos parece una sola dirección. Muchos proveedores móviles y algunos de línea fija añaden una segunda capa, el NAT de operador (CGNAT), que comparte una dirección pública entre muchos clientes usando el rango 100.64.0.0/10; si la «dirección WAN» de tu router empieza por 100.64–100.127, eso es lo que tienes. IP pública frente a IP privada explica en detalle los rangos y los casos especiales (127.0.0.1, 169.254.x.x).
Direcciones IP estáticas frente a dinámicas
Una dirección dinámica la asigna automáticamente, y por tiempo limitado, DHCP (Dynamic Host Configuration Protocol, RFC 2131). La concesión se renueva en silencio mientras el dispositivo sigue conectado, así que en la práctica la dirección suele mantenerse durante semanas; tiende a cambiar tras una desconexión larga, un reinicio del router o una intervención del proveedor. Casi todas las conexiones domésticas y todos los teléfonos tienen una dirección pública dinámica, y cada dispositivo de tu Wi-Fi tiene una privada dinámica.
Una dirección estática se fija por configuración y no cambia. Los servidores la necesitan para que el DNS pueda apuntar a ellos de forma fiable; un usuario doméstico puede quererla para acceder desde fuera a una cámara o a un servidor de juegos, o porque un servicio solo admite direcciones de una lista. Los proveedores suelen vender las direcciones públicas estáticas como extra; dentro de casa puedes conseguir el mismo efecto gratis con una reserva DHCP en el router, que entrega siempre la misma dirección privada al mismo dispositivo. Si no sabes cuál tienes, anota la dirección que muestra la página de inicio, reinicia el router y compara; IP estática frente a dinámica explica las ventajas y los inconvenientes.
Qué revela tu IP
Por sí sola, una dirección le dice a una web cuatro cosas con bastante confianza: la red a la que pertenece (tu proveedor o una empresa), el país, la zona aproximada desde la que el proveedor da servicio (una ciudad o región, según bases de datos comerciales de geolocalización) y el tipo de conexión (banda ancha doméstica, móvil, empresa, centro de datos, VPN). Eso basta para que una tienda muestre los precios en tu moneda, para que un servicio de streaming aplique su catálogo regional y para que un sistema antifraude note que tu tarjeta está registrada en un país y tu dirección está en otro.
Lo que no revela es tu nombre, tu dirección postal, tu teléfono ni lo que haces en otras webs. La geolocalización es una estimación estadística de dónde está el equipo del proveedor, normalmente precisa hasta la ciudad en líneas fijas y a menudo solo hasta la región en redes móviles; puede fallar por cientos de kilómetros. Vincular una dirección con una persona exige los registros de abonado del proveedor, que solo se entregan por vía legal. Lo que un desconocido puede y no puede hacer con ese número se explica en qué puede hacer alguien con tu IP; el localizador de IP muestra cómo varias bases de datos discrepan sobre la misma dirección, y la tarjeta de arriba muestra lo que este sitio ve de ti ahora mismo.
Preguntas
¿Qué es una dirección IP pública?
La dirección que tu proveedor de internet asigna a tu conexión, única en todo internet y visible para cada web y servicio que usas. Aparece en la parte superior de esta página. Los dispositivos que hay detrás de tu router la comparten; cada uno tiene además una dirección privada distinta dentro de casa.
¿La dirección IP depende del Wi-Fi?
No. La dirección viene de la red a la que estás conectado, no del tipo de conexión. En el Wi-Fi de casa, tu teléfono recibe una dirección privada del router y comparte la dirección pública de la casa; con datos móviles recibe una dirección de la operadora. Por eso el mismo teléfono tiene direcciones distintas en sitios distintos.
¿Puede alguien hacer algo con mi dirección IP?
Muy poco por sí sola. Le da tu proveedor y tu zona aproximada, le permite enviar tráfico no deseado a tu conexión y permite que un servicio asocie actividad a tu dirección mientras la tengas. No le da tu identidad, tu ubicación a nivel de calle ni acceso a tus dispositivos. Mantener actualizado el firmware del router y no exponer servicios a internet cubre los riesgos realistas.
¿Cuáles son las distintas clases de direcciones IP?
Las clases históricas de IPv4 son la A (primer número 0–127, 16,7 millones de direcciones por red), la B (128–191, 65 536), la C (192–223, 256), la D (224–239, multidifusión) y la E (240–255, reservada). Desde 1993 el tamaño de las redes se define con longitudes de prefijo CIDR, así que las clases solo importan como vocabulario.
Si uso el Wi-Fi de otra persona, ¿puede ver todo lo que hay en mi teléfono?
El dueño de la red puede ver con qué webs y servicios habla tu teléfono y cuándo, porque los nombres y las direcciones pasan por su router; no puede leer el contenido de las conexiones HTTPS, que hoy son casi todas, ni abrir tus archivos o tus apps. Una VPN le oculta también los destinos. La guía sobre seguridad en Wi-Fi públicas entra en los detalles.
Fuentes y lecturas adicionales
- RFC 791 — Internet Protocol (IPv4)
- RFC 8200 — Internet Protocol, Version 6 (IPv6) Specification
- RFC 4291 — IP Version 6 Addressing Architecture
- RFC 1918 — Address Allocation for Private Internets
- RFC 6598 — Shared Address Space (carrier-grade NAT, 100.64.0.0/10)
- RFC 4632 — Classless Inter-domain Routing (CIDR)
- RFC 2131 — Dynamic Host Configuration Protocol
- IANA — IPv4 Address Space Registry and the Regional Internet Registries
- Internet Society Pulse — IPv6 passes 50 % of Google's traffic (March 2026)